A sus 24 años la marchista
guatemalteca Mirna Ortiz consiguió el sábado pasado el logro
más importante de su carrera deportiva, luego de superar la marca A
en la prueba de 20 kilómetros clasificatoria para los Juegos
Olímpicos de Londres 2012, en el marco del Campeonato Nacional de
marcha de Polonia, al cual viajó con el apoyo del Comité Olímpico
Guatemalteco y en el que finalizó como subcampeona (con un
tiempo de 1:32:30 horas).
Ortiz, orgullo de la Colonia Maya,
en la zona 18 y madre de dos hijos, confirmó el extraordinario
nivel de la marcha guatemalteca, que ya tiene a cuatro
representantes con marca de acceso (Jamy Franco, Erick Barrondo, en
20 km, y Jaime Daniel Quiyuch, marca "B" en 50 km).
Esta será la primera ocasión en la
historia en que la marcha femenina guatemalteca tendrá a dos
exponentes en los Juegos Olímpicos. Anteriormente se registraron
las participaciones de Natividad Teresita Collado Ramos (20 km) en
las ediciones de Sydney 2000 y Atenas 2004 y de Evelyn Nuñez (en 20
km) en Beijing 2008.
En Varsovia, Polonia, la atleta
becaria del Comité Olímpico Guatemalteco y clasificada a los XVI
Juegos Panamericanos Guadalajara 2011 encontró su revancha luego de
dos fallidos intentos tras la descalificación sufrida en el Grand
Prix de Irlanda y la posterior en el Campeonato Nacional de
Atletismo.
"Me siento muy contenta porque era
algo que venía buscando hace tiempo. Estoy mucho más tranquila y
pensando de lleno en la competencia de Guadalajara. Las
descalificaciones significaron pequeños obstáculos, pero yo estaba
segura de mi nivel y sabía que todo era cuestión de poder
terminar una competencia", relató Ortiz, quien en su regreso a
Guatemala, el domingo por la noche se vio sorprendida por la cálida
recepción de su familia.
Mirna, que también rompió el récord
nacional que anteriormente estaba en poder de su compañera Jamy
Franco, dedicó su triunfo a: "Dios, que me dio fuerzas, y a mis dos
hijos Joshua y Ronyn".
Para cerrar, Ortiz recordó sus
inicios en la marcha cuando cursaba la secundaria en el Colegio La
Barreda, en la zona 18, donde el profesor de Educación Física, les
inculcó la práctica de la marcha atlética.