Guadalajara, México.
Con un retraso de más de dos horas en su arribo a la Ciudad de
Guadalajara, pero motivados y conmovidos por ser parte de la Fiesta
de América, los seleccionados de pentatlón moderno iniciaron ayer
su periodo de acomodo previo a la competencia que afrontarán el fin
de semana en el marco de los XVI Juegos Panamericanos 2011.
Stephanie Marines Garza, Geraldina
Abigail Garzo, Nikkos Papadópolo y Andrei Dan Gheorghe, son los
cuatro exponentes guatemaltecos del pentatlón, deporte que tendrá
como ingrediente especial el que se otorgan plazas clasificatorias
para los Juegos Olímpicos Londres 2012.
Tras completar su cena en la Zona
de Alimentación de la Villa Panamericana, Marines y Geraldine
accedieron amablemente a conversar con el Comité Olímpico
Guatemalteco y dejaron claro su ilusión por participar en los
Juegos Panamericanos.
"Tengo sentimientos encontrados
porque tuve que hacer un gran esfuerzo para clasificar, y a pesar
de que ya había conseguido la marca clasificatoria, no estaba
segura de poder venir. Pero tanto esfuerzo tuvo su recompensa",
expresó con sinceridad Geraldine.
Reflejando un sentimiento de
alegría, Marines (cumplirá sus segundos Juegos Panamericanos tras
su intervención en Río de Janeiro 2007) expresó sentirse ansiosa
por competir y al mismo tiempo expresó su orgullo por representar a
Guatemala. "Me encató el area verde de la Villa, es un lugar ideal
para salir a correr", dijo con respecto a la atractiva área boscosa
que rodea a la Villa Panamericana.
Confianza en los
varones
Nikkos y Andrei completan el equipo
nacional de pentantlón moderno, el cual se entrena bajo las órdenes
del rumano Marian Gheorghe.
Para Nikkos los días previos a la
competencia son escenciales para fortalecer la parte sicológica, ya
que según expresa: "La parte física ya la completamos y me siento
bien y motivado para encarar el evento". Papadópolo asegura
que en varones la disputa por los primeros lugares será muy reñida
y que "los pequeños puntos definirán a los ganadores". Cuenta
que la prueba de esgrima es la más dificultosa para el, ya que
requiere de un buen estado de concentración.
Después de años de espera para
poder concretar su ansiado proceso de nacionalización, Andrei, hijo
de Marian Gheorghe, confiesa haberse quitado un gran peso de
encima "porque luego de tantas dificultades nunca me imaginaba
competir en unos Panamericanos".
Para finalizar y tras con la noche
como testigo, Andrei admite con convicción que: "estoy en
otra etapa de mi carrera en la cual la tomo con más seriedad. No
espero una competencia fácil, sino no sería bonito poder
participar".
En la rama femenina oficialmente se
inscribieron atletas de 8 países distintos; mientras que en la
masculina serán representantes de 12 naciones del Continente.