Elizabeth Zamora Gordillo abandonó el tamami número uno del
Gimnasio del CODE II entre sollozos y lágrimas luego de haber visto
frustrado su sueño de avanzar en búsqueda del podio en el taekwondo
panamericano. Jhonnatan Mejía, por su parte, sucumbió ante el
favoritismo y fuerte apoyo local, contra el mexicano Alejandro
Damián Villa, en la ronda de cuartos de final.
La atleta guatemalteca y becaria
del Comité Olímpico Guatemalteco protagonizó un dramático y reñida
combate, válido por la categoría menos de 49 kilogramos, frente a
la norteamericana Estephany Deireanne, quien se adjudicó el triunfo
en muerte súbita, tras haber empatado 5-5 en tres rounds.
Zamora, con la valentía que la
caracteriza, dominó en buena parte del combate, sin embargo en los
momentos definitivos se vio superada por la experiencia de su
rival. El llanto inconsolable junto a su entrenador, Ángel Alonso,
fue el fiel reflejo del duro golpe que recibió la taekwondoísta
medallista de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de
Mayagüez 2010.
Ante la atenta mirada del
Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón,
asistente de lujo a la primera jornada del taekwondo (además estuvo
presente el Presidente de la Federación Mundial de Taekwondo Dr.
Choe), el guatemalteco Jhonnatan Mejía, dio una ardua batalla ante
el exponente local y ex campeón mundial Alejandro Damián Villa, que
merced al incondicional aliento del público mexicano y a su calidad
para acertar golpes contundentes derrotó a Mejía con marcador de
12-8.
El atleta nacional, participante
en la división de menos de menos de 58 kilogramos, había demostrado
sus cualidades en el enfrentamiento anterior, en el cual se impuso
ante Olie Vern Burton, de Estados Unidos, por 15-11.
Con estas dos presentaciones
Guatemala cumplió su debut en el deporte del taekwondo y continuará
su acción mañana domingo, cuando Federico José Rosal, en la
categoría menos de 68 kilogramos, se mida ante el boricua Luis
Esteban Colón, a partir de las once de la mañana hora local.