Guadalajara, México. 9 de octubre de 2011.
Los colores azul y blanco
empezaron a invadir desde ayer domingo por la tarde en las calles
de la Ciudad de Guadalajara, sede de los XVI Juegos Panamericanos,
tras el arribo a la Perla Tapatía de los primeros atletas,
entrenadores y delegados oficiales guatemaltecos, quienes además ya
se instalaron en la Villa Panamericana.
La Expedición de la Delegación
Olímpica Guatemalteca, integrada por las disciplinas de
Adiestramiento y Prueba Completa, además del segundo grupo de la
Jefatura de Misión encabezado por el Presidente el General Sergio
Camargo, arribó a esta Ciudad alrededor de las 16:30 horas y fue
recibida calurosamente por voluntarios mexicanos, (destacados
también por su trato amistoso y cordial) quienes forman parte del
Comité Organizador de los Juegos Panamericanos.
Tiziana Prem, Rita Sanz Agero,
Rigoberto Aldana, Carlos Suerias, exponentes de Prueba Completa,
Vivian Andrea Schropp, Christa de Arias y Silvia de Roesch, de
adiestramiento, se convirtieron en los primeros atletas
guatemaltecos en ubicarse en la Villa Panamericana, ubicada a unos
45 minutos del Aeropuerto Internacional de Guadalajara.
El viaje de la Delegación
Nacional arrancó cerca de las nueve de la mañana cuando el vuelo
673 de AeroMéxico partió desde el Aeropuerto La Aurora, con destino
al Distrito Federal, México, con un trayecto de casi dos horas.
Luego en el vuelo 228 y tras unos 50 minutos de viaje, los
integrantes del contingente pisaron suelo Tapatío, que recibió a
los guatemaltecos con una leve llovizna y un clima fresco.
Mientras tanto el Presidente del
Comité Olímpico Guatemalteco, el General Sergio Arnoldo Camargo,
Salomón Rowe, vicepresidente, y Amapola Arimany, Vocal III,
encabezaron el segundo grupo de la Jefatura de Misión del COG, la
cual también fue conformada por el personal médico, técnico y
administrativo.
Luego de unas horas en la Ciudad,
que será el epicentro del evento más importante del año para el
Deporte del Continente Americano, el ambiente en las calles se ve
contagiado por el espíritu panamericano y a falta de cuatro días
para la inauguración la expectativa crece con mucha fuerza.